¿CÓMO SE TRATA LA MIGRAÑA?

            Los tratamientos farmacológicos de la migraña se dividen entre los tratamiento profilácticos y los tratamiento para el brote. Los tratamientos profilácticos tienen como objetivo disminuir el número de ataques migrañosos, los betabloqueantes, antiepilépticos, antagonistas del calcio o antidepresivos son algunos de los fármacos profilácticos. Además los pacientes evitan los desencadenante que ellos mismos reconocen  y que pueden ser muy variados. Una vez ha aparecido el dolor se utilizan los tratamientos para el brote, estos incluyen los triptanes, AINES y otros analgésicos.

            Un gran avance en el tratamiento de migraña fue la aprobación por la FDA(agencia americana del medicamento) de la toxina botulínica (comercialmente conocido como BOTOX) como tratamiento para el migraña. La inyección de la toxina en los músculos de la cara y el cuello producen una relajación muscular que hace que disminuya o desaparezca el dolor. Aunque no hay una teoría universalmente aceptada sobre el origen de la migraña es posible que esta relajación muscular disminuya la “presión” que ejercen los músculos sobre los nervios sensitivos de la cabeza y el cuello.  El 70% de los pacientes con migraña tratados con toxina botulínica experimentan mejorías muy importantes en la intensidad y la frecuencia de su migraña. Desgraciadamente este tratamiento solo es efectivo de manera temporal teniendo que repetir las infiltraciones dos o tres veces al año, llegando en ocasiones a desarrollase resistencia al tratamiento perdiendo su efecto.

            Muchos pacientes no consiguen mejorar a pesar de la utilización de diferentes tratamientos farmacológicos que intentan disminuir el número de episodios migrañosos o aliviar el dolor cuando este aparece.